10 reglas de una dieta cruda para perros

Si estás pensando en cambiar la alimentación de tu perro a una dieta cruda como BARF, es normal que estés asustado. Es posible que te preocupe que tu delicado perrito pueda atragantarse con los huesos, que la carne cruda le siente mal, o que su dieta no esté bien equilibrada.

Y esas son preocupaciones muy válidas. De hecho, cualquier dueño que haya hecho esta transición, ha tenido las mismas dudas y miedos que tú. Pero una vez que el cambio está hecho, será el mejor regalo que puedas hacerle a tu perro.

dieta cruda perros

Si le preguntas a cualquier dueño que esté alimentando a su perro con una alimentación cruda si alguna vez volvería al pienso, ¡el 100% de ellos diría NUNCA!
Esto significa que los beneficios son tan notables, que olvidarás las primeras semanas de transición.

Para que este cambio se haga de la forma correcta, hay 10 reglas que te ayudarán a que la dieta cruda sea equilibrada y segura para tu perro. Si sigues estas 10 reglas correctamente, tendrás la dieta cruda correcta.

10 reglas de una dieta cruda para perros

huesos dieta cruda

1. La cantidad suficiente de calcio


Todos los perros, y especialmente los cachorros en crecimiento, necesitan una fuente constante de minerales, en especial de calcio y fósforo, que funcionan en estrecha colaboración. Tu perro no puede sobrevivir sin ellos.

Los huesos contienen calcio y fósforo, por eso, si incluyes huesos en la dieta de tu perro, podrá obtener los minerales que necesita.

¿Con la carne es suficiente? No, pues la carne es rica en fósforo, pero muy baja en calcio. Una dieta solo a base de carne, sin duda causará problemas en los huesos y en el sistema nervioso de tu perro. Entonces es necesario incluir huesos en la dieta.

Para obtener la cantidad suficiente de calcio y mantener un equilibrio de minerales saludable, la dieta cruda del perro debe contener alrededor de un 12%-15% de huesos.
Para simplificar las cosas, esto significa que aproximadamente 1/3 de su dieta debe ser un buen hueso carnoso.

Estas son algunas opciones de huesos carnosos:

  • Alas, cuellos, muslos o carcasa de pollo
  • Cuellos de pavo
  • Rabo de ternera (ideal para perros más grandes)
  • Cuello o costillas de cordero o cabra

También puedes alimentar a tu perro con animales enteros, como pescados enteros, conejo entero y aves enteras, ya que contienen la cantidad justa de huesos que necesitan.

Los huevos crudos con la cáscara también contienen la proporción correcta de calcio y fósforo (solo asegúrate de que sean de granja, ya que los de la tienda tienen un tratamiento con un recubrimiento tóxico en la cáscara).

2. Con vísceras ricas en vitaminas

visceras dieta cruda


Otro error que se comete en las dietas crudas, es no incluir suficientes vísceras. Los órganos son las partes más ricas en nutrientes del animal, y sin ellos, nuestro perro se podría estar perdiendo algunas vitaminas importantes.

En general, se deben añadir del 10% al 30% de vísceras, dependiendo del tipo que puedas conseguir.
Si solo tienes hígado, solo incluye un 10% de vísceras. Pero si puedes encontrar riñones, bazo, páncreas, cerebro y otros órganos nutritivos, entonces puedes ampliar la cantidad hasta un 30% de la dieta.

Nunca utilices un 30% de hígado únicamente, ya que es muy rico en vitamina A, y le puede producir diarrea al perro.
Lo mismo se aplica al resto de órganos, ningún órgano en solitario debe suponer más del 5 al 10% de la dieta. Solo en el caso de que sean dos o más tipos diferentes se puede llegar hasta el 30% de la comida total.

Las vísceras pueden incluir:

  • Hígado
  • Riñón
  • Bazo
  • Páncreas
  • Mollejas
  • Sesos
  • Pulmón
  • Criadillas
  • Corazón

Simplemente, ve despacio incluyendo las vísceras al principio, ya que puede provocar diarrea o heces blandas hasta que tu perro se acostumbre a su nueva nutrición.
Si a tu perro no le gusta el sabor al principio, intenta freírlo ligeramente para que se vaya acostumbrando.

carne dieta cruda

3. La carne muscular es la base

Tenemos la cantidad necesaria de huesos y vísceras, por lo que el resto de la dieta debería incluir carnes magras (del 30-50% del total de la comida). Las carnes magras son los componentes ricos en proteínas de la dieta, y son necesarias para construir tejidos fuertes, así como para las hormonas y enzimas necesarias para sobrevivir.

Buenas opciones de carne muscular son:

  • Ternera (carne picada, carrillera, carne de guisar)
  • Pavo (carne de pavo picada, muslos deshuesados, carne de pechuga, lomo)
  • Cordero (pecho, paleta, pierna)
  • Cerdo (jamón, carne picada, costilla sin hueso, lomo)
  • Pollo (muslos deshuesados, carne de pechuga)

4. Vigila la grasa


La grasa es saludable para un perro, pues ayuda con la función nerviosa e inmunológica, y es esencial para la salud de la piel. Pero la grasa tiene un inconveniente: tiene el doble de calorías que las proteínas, y contiene muy pocas vitaminas y minerales.

Otro de los errores que se comete en las dietas crudas, es incluir demasiadas grasas. Si nos pasamos con el porcentaje, nuestra mascota no obtendrá suficientes vitaminas y minerales, y es posible que empiece a sufrir algunos problemas de salud a largo plazo.

La razón principal por la que se añade demasiada grasa, es porque las carnes más baratas contienen más grasas. Pero si estás atento, puedes comprar carnes magras a buen precio.

El porcentaje de grasa no debe ser mucho más del 10%, y definitivamente nunca debe sobrepasar el 20% de la dieta, para que la cantidad de nutrientes esté equilibrada.

Estos son algunos ejemplos de carnes con mucha grasa que debes evitar:

  • Cuellos de pollo con piel
  • Carne oscura del pollo o pavo con piel
  • Carne picada de ternera (con 85% de carne magra o menos)
  • Panceta de cerdo
  • Pato

Y de carnes bajas en grasa fáciles de encontrar:

  • Cuellos de pollo sin piel
  • Carne blanca del pollo o pavo sin piel
  • Carne de ternera magra picada
  • Lomo de cerdo
  • Conejo
  • La mayoría de los pescados
  • Carnes de caza (excepto el pato)

Puedes alimentar a tu perro con pescados enteros, conejo entero u otros animales enteros con el hueso, no es necesario añadir carne extra. Pero si la pieza no tiene vísceras, asegúrate de añadirlos de nuevo.

frutas y verduras comida cruda

5. No olvides las frutas y verduras

¿Hay que añadir frutas y verduras a una dieta cruda? La respuesta solo depende de ti. Si sigues las primeras cuatro reglas, tu perro tendrá una dieta cruda bien equilibrada con suficientes vitaminas y minerales. Pero, no hay por qué detenerse ahí.

Las frutas y las verduras tienen muchos beneficios únicos que no se pueden obtener de los productos de origen animal.
Y si estamos basándonos en la dieta de los antepasados de nuestros perros, ellos también se alimentaban de hierbas y bayas.

¿Qué beneficios ofrecen las frutas y verduras que no se pueden encontrar en las carnes?

  • Prebióticos. Son fibras no digeribles que sirven como alimento a los microorganismos que viven en el intestino de tu perro (llamados probióticos).
  • Clorofila. Es el pigmento verde de las plantas que puede ayudar a desintoxicar el hígado y el sistema digestivo. También puede proteger contra el cáncer.
  • Carotenoides. Son antioxidantes que protegen a tu perro del envejecimiento y las enfermedades. Los carotenoides se encuentran en frutas y vegetales de color amarillo, naranja y rojo, como la calabaza, las zanahorias, el pimiento o la papaya.
  • Licopeno. Otro poderoso antioxidante que puede desempeñar un papel en la prevención y ralentización del cáncer. El licopeno se encuentra en los tomates, las zanahorias, la lombarda y la sandía.
  • Luteína. Otro antioxidante conocido por proteger los ojos, la piel y el corazón. Se encuentra en las hojas verde oscuro, y en plantas amarillas: col rizada, brócoli, naranjas y papaya.
  • Flavonoides. Tienen propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y anticancerígenas. En general, cuanto más colorida es el alimento, mayor concentración tiene de flavonoides.

Para obtener el máximo provecho de las frutas y verduras, es recomendable triturarlas o cocinarlas ligeramente primero. Y elige siempre la opción orgánica si te es posible.

evita el almidon comida cruda

6. Evita el almidón

Los alimentos con almidón (cereales, granos, guisantes y patatas) no deberían estar presentes en la alimentación cruda, pues hacen que los perros produzcan continuamente una hormona llamada insulina.

Esta hormona favorece el almacenamiento de grasas, por lo que si su perro tiene sobrepeso o unos kilos de más, evitar los alimentos con almidón lo ayudará a perder peso.
Si la insulina se produce continuamente, se produce una resistencia, y se puede llegar a desarrollar diabetes.

Pero la razón más importante para eliminar el almidón, es porque no aporta nada más que calorías a tu perro.
Y mientras que sin proteínas o grasas tu perro no podría sobrevivir, sin hidratos de carbono (almidón) puede vivir perfectamente.

En otras palabras, si tu perro no los necesita, ¿por qué dárselo? No aportan nada, y los inconvenientes superan a los beneficios (el único beneficio del almidón, es que abarata el precio de la comida).

La mayoría de los beneficios de la dieta cruda no son necesariamente porque sea cruda, sino porque todas las otras dietas son ricas en almidón.

7. La variedad es importante

Al igual que nosotros, los perros necesitan una variedad de alimentos sanos que les proporcionen una amplia gama de nutrientes ¡por no mencionar el hecho de que es aburrido comer los mismos alimentos todos los días!

Puedes utilizar una amplia variedad alimentos diferentes, incluyendo diferentes fuentes de carne, sin olvidarte de las partes que menos nos gustan a los humanos: patas de pato o pavo, tráquea de ternera, pulmón, criadillas, etc.

La tráquea de ternera o las patas de ave son ricas en condroitina y glucosamina, sustancias encargadas de construir unas articulaciones sanas, y tienen un precio razonable, así que ganamos todos.

dieta cruda variada

8. Equilibrio semanal

Una preocupación muy común con la alimentación cruda, es que no sea “completa y equilibrada”. Pero ¿qué significa realmente que sea una dieta completa y equilibrada?

El equilibrio puede darse con el tiempo, o lo que es lo mismo, cada comida no tiene que estar completamente equilibrada mientras se satisfagan las necesidades nutricionales a lo largo de unos días o semanas.

Al igual que no calculamos los porcentajes exactos de proteínas, hidratos de carbono y grasas, o la cantidad exacta de vitaminas y minerales en cada una de nuestras comidas, tampoco hay que hacerlo con la comida de nuestro perro. Por lo tanto, no hay por qué seguir los porcentajes exactos en cada comida.

9. Introduce pescados una vez por semana

Puedes darle pescados enteros (como sardinas, arenques, caballa, etc.) una o dos veces por semana, o puedes añadir un poco de pescado a varias comidas. Al final de la semana, el pescado entero tiene que ser aproximadamente el 5% de la dieta total para que las grasas se equilibren.

10. Relájate

Si sigues las reglas anteriores, estarás alimentando a tu perro con una dieta fresca y completa que es segura y equilibrada.
En general, seguir una alimentación cruda es bastante fácil, simplemente necesitas seguir estas simples reglas para tener éxito.

Con el tiempo, te sentirás más cómodo con la nueva dieta de tu perro, y comenzarás a ver los resultados en forma de un pelaje más sano y brillante, dientes más limpios, un aliento más fresco y menos problemas de salud.