Cómo encontrar un buen cuidador de perros

cuidador¡Muy buenos días a todos!

Me encantaría llevarme a Pixel conmigo a todos lados, porque le considero parte de la familia, pero a veces esto no es posible. Supongo que a vosotros os pasa lo mismo.

Es aquí donde empieza la búsqueda de un cuidador responsable y profesional que pueda ocuparse de él, para no tener que recurrir a una residencia canina. No es que esté en contra de las residencias u hoteles caninos, de hecho la última vez deje a Pixel en uno, pero después de la experiencia me convencí de que no son para él.

La mayoría de las residencias suelen tener cheniles en los que el perro está encerrado. Es cierto que el chenil es espacioso y les dan varios paseos diarios por los alrededores, pero al fin y al cabo, el perro está encerrado la mayor parte del día (a menos que tengas la seguridad de que sólo está en el chenil para dormir).

Un perro grande o acostumbrado a estar encerrado puede quedarse perfectamente, pero Pixel no, porque nunca le hemos dejado encerrado más de 10 minutos en una habitación. Simplemente no está acostumbrado, y se pasa el día ladrando y llorando. Y creo que ocurre lo mismo con los perros pequeños o delicados.

Por eso decidí que las residencias no eran una buena idea, y empece a buscar un buen cuidador que pudiese tener a Pixel en su propia casa, e incluso acompañado de otros perros.

Buscando cuidadores de perros, di con la web Gudog.com, una plataforma para encontrar a un cuidador cerca de tu zona. Es muy sencillo de utilizar. Simplemente hay que poner la ciudad, y saldrá la lista de los cuidadores de tu localidad, con los servicios que ofrecen y los precios.

gudog

Lo bueno de estas plataformas, es que te garantizan que el cuidador es una persona profesional, responsable y seria, que no va a maltratar o a desatender a tu peludo.

Todo lo gestionan ellos. Puedes hacer la reserva desde la misma web, e incluso realizar el pago de forma cómoda y segura a través de ellos.

Y lo mejor de todo, es que los cuidadores te mandan fotos de tu peludo para que veas lo bien que lo está pasando. ¡Son unas vacaciones para él también!

Además del servicio de alojamiento en casa del cuidador, también ofrecen servicios de guardería de día, y de paseos, por si trabajas todo el día y no tienes a nadie que se pueda ocupar de él. En este caso, puedes seguir el recorrido que está realizando tu mascota en tiempo real, desde tu ordenador o smartphone, a través de la página web.

Y si eres un cuidador con experiencia, puedes formar parte de su equipo registrándote para ofrecer tus servicios, y así poder ganar un dinero extra.

Si tu perfil encaja, podrás comenzar a gestionar tu calendario, crear un álbum de fotos, recibir reservas, conocer a nuevos amigos y recibir pagos a través de Gudog por cuidar de ellos.

¿Cómo elegir un buen cuidador?

La lista de cuidadores es bastante amplia, pues hay registrados más de 5000 sólo en España. Hay muchas opciones a elegir, y se pueden filtrar fácilmente por localidad, por servicio (alojamiento, paseo o guardería de día), si tienen o no perro en casa, y si disponen de jardín o terraza.

Cuando pinchas en un cuidador, aparece su descripción, algunas fotos con su perro, la localización, sus servicios y tarifas, así como la disponibilidad. También puedes ver la valoración media y las opiniones de los clientes, algo que viene muy bien para tomar una decisión acertada.

Por el mero hecho de estar registrados en Gudog, podemos tener la confianza de que son personas profesionales, que les encantan los animales, y que disfrutan cuidándolos. Pero ¿Cuál elegir?

cuidador perros

Como sé que la decisión de elegir uno u otro no es sencilla, os voy a sugerir algunas características que debe tener un buen cuidador.

Calmado. Cualquier dueño de perros sabe que con los animales las cosas no siempre van según el plan previsto. Pero un cuidador debe mantener la calma incluso cuando el perro no se comporta como se espera. Esto es importante para que el peludo no sienta la tensión y reaccione con ansiedad.

Confiable. Estás poniendo en sus manos algo muy importante para ti, y por eso es importante poder confiar en esa persona. ¿Cómo saber si una persona es confiable si no la conocemos más que de unas fotos? Echando un vistazo a los comentarios y valoraciones de otras personas que sí han dejado a sus perros a su cuidado.

Con nociones de veterinaria: Esto es especialmente recomendable en el caso de perros mayores o con necesidades especiales. Si un cuidador tiene nociones de veterinaria, bien porque ha hecho un curso o ha tenido una relación profesional con un veterinario, estará mejor capacitado para atender a nuestro peludo en caso de que haya una emergencia médica, y eso nos dará tranquilidad.

Flexible. Cuando nuestro horario de trabajo es cambiante, es muy útil contar con un cuidador que tenga un horario flexible, y pueda aceptar quedarse con el perro de un día para otro. De esta manera, si necesitamos quedarnos hasta más tarde en el trabajo, podemos tener la seguridad de que nuestro perro está atendido.

Experimentado. Una característica muy útil cuando el perro tiene un carácter difícil, dominante, o necesita una atención especial. Si tenemos un pastor alemán grande y dominante, el cuidador no debe ser novato en el cuidado de mascotas. En su lugar, debe tener experiencia con perros grandes y dominantes. Y si nuestro perro tiene una afección médica o necesita un tratamiento especial, deberá tener experiencia en esta área.

Sensible. Debe reconocer las necesidades del animal, y responder correctamente a esas necesidades. Por ejemplo, tiene que darse cuenta cuando el perro no quiere jugar más, y darle espacio. Alguien que maneje cariñosamente al animal, y nunca lo castigue o pegue.

un buen cuidador

Firme. Hemos trabajado duro para enseñarle a nuestro perro las reglas de la casa, y el cuidador debe conocerlas y aplicarlas también. Si no dejas que tu perro se suba al sofá o duerma en tu cama, el cuidador no debe saltarse estas normas. Debe ser firme y decir que no, incluso cuando ponga cara de pena.

Profesional. El cuidador está para hacernos la vida más fácil, no para causarnos más dolores de cabeza por su falta de profesionalidad. Es importante que tengas la seguridad de que va a aparecer a la hora indicada, y que va a seguir el plan establecido (en relación a los paseos, a las normas, a la alimentación, etc.). Hay que acordar estas cosas con antelación y saber cómo actuar en caso de que no se cumplan.

Amante de los animales. Ser cuidador de animales no siempre implica sentir amor o cariño por ellos. Para saber si la persona le gustan o no los animales, hazle preguntas interesantes durante la entrevista para tener una idea de su personalidad (por ejemplo: ¿Cuál es la cosa más graciosa o más embarazosa que has experimentado con un animal? o ¿Cuantas mascotas has tenido o tienes?).

Las respuestas del cuidador revelarán su pasión por los animales, o todo lo contrario. Además, pregúntate: ¿ha tomado alguna nota de lo que le he dicho? ¿Ha hecho alguna pregunta sobre los hábitos alimenticios, las características y el carácter de la mascota? Estas son buenas señales de que el cuidador está realmente interesado en conocer a su nuevo cliente, y sus necesidades personales.

Con feeling. Antes de dejar al perro con el cuidador, es recomendable quedar para que ambos se conozcan y ver si hay feeling o conexión entre ellos. Seguramente no se harán amigos de inmediato, pero cuidado con las señales que delaten que tu peludo está incómodo, o que el cuidador lo está manejando de forma incorrecta. Observarlos a los dos juntos es una buena forma de saber si el cuidador realmente tiene la experiencia que dice tener.

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