Cómo enseñar a nuestro cachorro a hacer sus necesidades en un sitio

pixel pipi¡Hola! ¿Como estáis? Yo muy atareada cuidando de un cachorro revoltoso, pero muy feliz.

Desde su llegada, lo primero que he querido enseñarle es a hacer sus necesidades en un lugar concreto. Seguro que si tenéis perro también os ha ocurrido lo mismo.

Es lo ideal porque ¿quién quiere encontrarse charquitos de pis o regalitos tirados en cualquier parte? Nadie.

Pero el proceso no es tan sencillo como lo pintan y requiere de altas dosis de paciencia y constancia para no darnos por vencidos tan fácilmente.

Al ser un cachorro de 2 meses y medio y no tener puestas todas las vacunas, no le puedo sacar a la calle 3 veces al día para que haga sus necesidades, así que le tengo que enseñar que lo haga en una zona determinada en casa.

Lo ideal es colocar papel de periódico o tapetes de entrenamiento en el suelo, en la zona en la que hizo sus necesidades la primera vez, he ir desplazando cada día, poco a poco, el papel hasta el sitio que nosotros queramos.

Es mejor que el sitio no esté cerca de donde tiene la comida, el agua y la cama, ya que por instinto, los perros no hacen sus necesidades en el mismo sitio donde comen o duermen.

Hay que estar pendientes de ellos, cuando acaban de comer, de beber, cuando se despiertan o cuando acaban de jugar son los momentos más peligrosos, y si vemos que empieza a dar vueltas olisqueando el suelo, es que prepara algo.

En esos momentos, le llevamos a donde el papel y le decimos “pipí” (o cualquier otra palabra que queramos) y esperamos hasta que lo haga. Si lo hace en su sitio, le acariciamos y le decimos que lo ha hecho bien, también podemos darle alguna golosina para cachorros, pero no todas las veces.

Yo lo que suelo hacer, es cerrar todas las puertas de las habitaciones y restringir la zona por donde se puede mover, así si tiene un accidente y se hace pipí o caca en esas áreas, ya no puede volver más a hacerlo ahí.

Y cuando lo haga en otro sitio, no hay que gritarle “perro malo” o castigarlo. Con esto sólo conseguirás que haga sus necesidades cuando tu no estés presente (cuando sea seguro). Y por supuesto nada de pegarlo, siempre utilizar el refuerzo positivo.

Simplemente hay que llevarlo rápidamente al papel y limpiar la zona sucia con un limpiador enzimático, no uno que contiene amoníacoYo he comprado el eliminado enzimático de orines y manchas de la marca Menforsan, que es para todo tipo de superficies y ayuda a eliminar olores y la atracción del perro por la zona.

La orina tiene olor a amoníaco que atrae a los perros y, si nuestro limpiador tiene olor a amoníaco, nuestro cachorro volverá a hacer sus necesidades ahí. También puedes utilizar vinagre para contrarrestar el olor a amoníaco.
 

Los cachorros todavía no saben aguantarse, por lo que cada vez que tiene ganas de hacer pipí o caca lo va a hacer. Y creedme, lo va a hacer mucho.

Los cachorros comen 3 veces al día (yo espero 15 minutos y luego le retiro la comida), así que ya sabemos que va a hacer caca 3 veces al día. He leído en muchas ocasiones que normalmente a los 20 minutos de haber comido, los perros tienden a hacer sus necesidades, pero Pixel puede tardar hasta 2 o 3 horas en hacerlo. Y no le gusta que nadie le mire, se va a un rincón apartado.

Con el pipí es diferente ya que le dejo el cuenco del agua permanente para cuando quiera beber. Esto hace que vaya haciendo pipí constantemente, hasta 7 u 8 veces al día.

Pixel lleva 2 semanas en casa y, aunque la mayoría de las veces lo hace en sus sitio, todavía hay veces que lo hace fuera. Es normal, todavía no es consciente de que tiene que seguir unas normas. De ahí lo de la paciencia.

Cuando le he dejado sólo en casa, le cierro las puertas y le dejo sólo una habitación con el agua, los papeles y sus juguetes. Así le es más fácil centrarse en donde tiene que hacerlo.

Lo que tampoco hay que hacer, es reñirle por algo que ha hecho hace horas. Los perros no recuerdan que han hecho algo malo, viven el presente, y si le riñes, no va a saber porque, así que no gastes energías.

Hay que tener siempre presente que, aunque los perros son muy inteligentes, no piensan como nosotros, y esperamos que entiendan todo lo que les decimos y que nos hagan caso. Hay que estar dispuesto a comprender como se comunica nuestro perro con nosotros y descifrar las pistas que nos da.
 
Seguiré teniendo paciencia y corrigiéndole hasta que le pueda sacar a la calle. Os iré contando el proceso.
 
Saludos a los peludines.

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