Omega 3 para perros

¿Sabias que las grasas, junto con las proteínas, son los nutrientes más importantes de la dieta de un perro? Y una de las grasas más importantes son los ácidos grasos Omega 3. En este artículo quiero mostraros la importancia de los ácidos grasos Omega 3, y el equilibrio que hay que lograr para que nuestro perro esté saludable.

Así que si quieres saber que papel juega el Omega 3 en la dieta de nuestros peludos, sigue leyendo.

omega 3 para perros

¿Por qué los perros necesitan grasas?

Solo hay tres fuentes de energía (o calorías) para tu perro: proteínas, grasas e hidratos de carbono.

Las proteínas aportan energía, pero sobre todo, son la base de prácticamente todas las estructuras del cuerpo de tu perro. Desarrollan los músculos y los tejidos blandos, la piel, el cabello y las uñas, así como las células sanguíneas, los neurotransmisores y las enzimas que controlan prácticamente todas las acciones del cuerpo.

Las grasas proporciona mucha energía, y hacen algo más que almacenarse para obtener más energía. Las grasas (o lípidos) funcionan como mensajeros químicos, forman las membranas de todas las células del cuerpo, ayudan al cuerpo a absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E y K), controlan las hormonas y juegan un papel importante en la inflamación.

Los hidratos de carbono solo proporcionan energía; no juegan ningún otro papel en el cuerpo.

Por lo tanto, obtener las proteínas y las grasas correctas es fundamental para la salud de tu perro: son los componentes básicos de una buena nutrición. Y obtener las grasas correctas no solo significa la cantidad, sino también un equilibrio.

Tipos de grasas

Hay varios tipos de grasas en el cuerpo, pero la grasa dietética a la que nos referimos con más frecuencia se llama triglicérido. Hay dos tipos de triglicéridos: saturados e insaturados.

Las grasas saturadas son sólidas a temperatura ambiente (como la mantequilla o la manteca de cerdo) y las grasas poliinsaturadas suelen ser líquidas a temperatura ambiente.
Las grasas poliinsaturadas se pueden dividir principalmente en dos tipos: Omega 6 y Omega 3.

Grasas Omega 6 y Omega 3

Las grasas Omega 6 incluyen ácido linoleico y ácido araquidónico. Las grasas Omega 3 incluyen ácido alfa-linolénico, ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico (DHA).

Estas grasas tienen la capacidad de controlar las hormonas, y las hormonas que controlan tienen trabajos muy diferentes.

Los ácidos grasos Omega 6 producen hormonas que aumentan la inflamación, una parte importante de la respuesta inmune. También ayudan con la coagulación de la sangre y el crecimiento celular.

Las hormonas producidas por los ácidos grasos Omega 3 también controlan el sistema inmune y funcionan junto con las grasas Omega 6 de forma antagónica, reduciendo la inflamación.

Entonces, el equilibrio entre estos dos ácidos grasos es una parte importante de un sistema inmune saludable. Ambas grasas son importantes y tu perro necesita ambas en su dieta. Pero estas grasas deben estar equilibradas para que el sistema inmunológico esté equilibrado. Por desgracia, las dietas modernas hacen que este equilibrio sea difícil.

En la naturaleza, los animales salvajes tienen una relación de grasas Omega 6 y Omega 3 de aproximadamente 3: 1. En cambio, los animales de granja con los que alimentamos a nuestros perros, tienen cantidades mucho menores de Omega 6 y Omega 3.

Y, por ejemplo, la proporción de grasas de la carne de vacuno es 7: 1. Y si miramos al pollo, podemos ver que es mucho más alto en Omega 6 que el ciervo y la carne de vacuno, pero contiene menos Omega 3. La proporción en el pollo es de 28: 1.

Esto es un problema.

grasas omega 3

Las grasas Omega 3 y la inflamación

Como he dicho antes, las grasas Omega 6 y Omega 3 trabajan juntas para controlar la inflamación. El Omega 6 aumentan la inflamación, mientras que el Omega 3 la reduce. Si no hay un equilibrio entre ambas, habrá una disfunción inmune.

El problema está cuando la inflamación es crónica, el tipo de inflamación que permanece durante semanas, meses e incluso años. Esta es la causa de la mayoría de los problemas degenerativos e inflamatorios en tu perro, incluyendo alergias, artritis, enfermedades inflamatorias del intestino, enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedad hepática o renal y cáncer.

Tal y como se alimentan a los animales de granjas, si la comida de tu perro integra buena parte de estos animales, la dieta de tu perro tendrá demasiada grasa Omega 6. Esto creará una inflamación crónica y, tarde o temprano, causará los problemas crónicos de salud que la acompañan.

En la naturaleza, los rumiantes comen pastos. Pero la gran mayoría de los rumiantes de hoy, incluso los alimentados con pasto, pasan una buena parte de su vida comiendo cereales.
Y estos cereales (maíz, trigo, soja, etc.) contienen muchas más grasas Omega 6 que el pasto, y solo una fracción de las grasas Omega 3.

Esta deficiencia se transmite a lo largo de la cadena alimentaria. Y esto es especialmente irónico si estás alimentando a tu perro con una dieta cruda, porque tu perro sufrirá los mismos problemas de salud al comer animales alimentados con cereales, que si comiera los cereales él mismo.

Entonces, ¿cómo podemos volver a equilibrar las grasas?

fitoplancton

Alimentos con Omega 3

Hay algunos alimentos que podemos incluir en la dieta de nuestro perro para equilibrar las grasas. Echemos un vistazo rápido a estos alimentos.

Pescados

El pescado entero es una buena adición a la dieta. No solo es rico en grasas Omega 3, sino que también contiene muchos minerales y vitaminas importantes. Pero hay que tener cuidado con la acumulación de metales pesados ​​y toxinas. Opta por peces pequeños que solo se alimentan de fitoplancton (en vez de otros peces), como la caballa del Atlántico las sardinas y las anchoas.

Fitoplancton

El fitoplancton es el alimento del océano que contiene las grasas Omega 3 que hacen que los peces tengan un alto contenido de Omega 3.

También es rico en minerales y es una opción menos tóxica que los peces, ya que se puede cultivar en agua filtrada, libre de metales pesados ​​y productos químicos tóxicos que se encuentran en el océano. Por esta razón, también es una alternativa mucho más sostenible y ecológica a los peces.

El Omega 3 en el fitoplancton también se puede convertir a EPA y DHA, lo que no ocurre con otras fuentes vegetales de Omega 3.

Aceite de pescado

Aunque es rico en Omega 3, no me gusta utilizarlo por los problemas que conlleva. No es respetuoso con el medio ambiente, se oxidará y se pondrá rancio enseguida, y esto no es saludable para su perro. El aceite de pescado también carece de minerales importantes (y la mayoría de los perros son deficientes en minerales).

Aceite de coco

El aceite de coco tiene muchos beneficios para la salud, por lo que puede ser una gran adición a la dieta de tu perro. Lo malo, es que no corregirá ningún desequilibrio de ácidos grasos, porque es muy alto en grasas Omega 6, y bajo en Omega 3. Si vas a utilizarlo, utiliza aceite de coco virgen extra orgánico.

Aceite de cáñamo

El aceite de cáñamo es seguro y nutritivo. Contiene vitaminas y minerales, y no contiene ácido fítico como muchas otras plantas (el ácido fítico puede bloquear la absorción de los minerales zinc, hierro y cobre).

Contiene una buena proporción de grasas 6:3, por lo que puede ayudar a controlar la inflamación, pero no todo el Omega 3 se puede convertir a EPA y DHA.
Busca un aceite prensado en frío, que no se haya calentado ni extraído con hexano.

Aceite de lino

Las semillas de lino contienen una gran cantidad de Omega 3, lo malo es que el lino también contiene ácido fítico, que bloquea la absorción de algunos minerales.

Muchos perros también tienen alergia al lino, y como el cáñamo, no todas las grasas Omega 3 pueden convertirse en EPA y DHA.
Asegúrate de que el aceite de lino esté prensado en frío.

Aceites vegetales

Con la excepción del aceite de coco y el aceite de cáñamo, la gran mayoría de los aceites vegetales contienen ácido fítico, y grandes cantidades de grasas Omega 6.

Son los desechos de los aceites vegetales los hacen ricos en Omega 6 a los animales que los comen, por lo que añadir aceites vegetales a la dieta de tu perro, duplicará el desequilibrio de las grasas.

Además, la mayoría de los aceites vegetales también se pueden oxidar como el aceite de pescado, y esta oxidación puede causar reacciones peligrosas en las células del cuerpo.

También producen moléculas (eicosanoides) en el cuerpo, que producen inflamación en las células; y están cargados de grasas trans peligrosas. Así que el aceite de cáñamo y el de coco son los únicos aceites vegetales que recomiendo.

Bien, ahora que ya sabemos cuáles son los alimentos que podemos agregar para equilibrar las grasas en la dieta de nuestro perro, vamos a ver cómo se utilizan.

¿Cómo equilibrar las grasas?

El objetivo no es reducir el Omega 6, que es importante para el organismo, sino elevar la cantidad de grasas Omega 3.

La carne de vacuno, el cordero y la cabra deben ser equilibrados con pescado entero, aceite de pescado, aceite de cáñamo y fitoplancton.
El aceite de coco tiene demasiadas grasas saturadas; y el aceite de lino es demasiado bajo en grasas Omega 6.

Las aves de corral tienen un perfil de ácidos grasos diferente al de la carne de vacuno. Por eso hay que agregar diferentes alimentos para equilibrar las grasas, como pescado entero o fitoplancton. El aceite de pescado no es una buena opción en este caso porque también es alto en ácidos poliinsaturados, y lo mismo se aplica al aceite de cáñamo.

¿Cuánta cantidad de alimento es necesario agregar a la dieta para equilibrar las grasas?

  • Pescado entero: 28 gr de pescado por cada 500 gr de carne de vacuno y 113 gr por cada 500 gr de ave de corral.
  • Fitoplancton: Depende de cada marca. Sigue las instrucciones del fabricante.
  • Aceite de semilla de cáñamo: De 2 a 3 cucharaditas por cada 500 gr de carne de vacuno.
  • Aceite de coco: Es seguro, pero no equilibra las grasas.1 cucharadita por cada 4,5 kilos de peso corporal

Ahora que el equilibrio de las grasas ha quedado claro, ya puedes comenzar a añadir estos alimentos a la dieta de tu perro para prevenir las enfermedades inflamatorias que acompañan al desequilibrio de las grasas.